viernes, 29 de abril de 2016

Te he dicho 1986 veces que te quiero. 
Tú si me apuras llegaste a 32. 
Que no sea un reproche que acabe en aguacero, 
pero es que yo también tengo corazón. 

No te culpo, fui yo quien pasee por la orilla 
de un cuerpo huérfano de playa.
Sin mar, sin sol, sin brisa. 
Sin un "No quiero quedarme con las ganas".

El tiempo se nos echó encima.  
Encima se nos echó hasta la vida. 
Empezamos avanzando como el fuego 
y al final con el fuego salió herida. 

Pensar en una despedida dolió
hasta antes, incluso, de conocerte.
Por eso, siempre que no juegue la muerte
yo jamás te diré adiós. 

He contado los segundos a tu lado. 
Aún están lejos de infinito.
Volvería sin pensarlo al pasado 
contigo. Así es. Lo admito. 

Te he dicho 1986 veces que te quiero.
Tú si me apuras llegaste a 32. 
No te hace falta ni decirlo.
Siempre lo has demostrado, corazón. 

miércoles, 28 de octubre de 2015

Casi 100 años de Centros Andaluces

El 22 de octubre se cumplieron 99 años de la fundación del primer Centro Andaluz en la ciudad de Sevilla, por, entre otros, Blas Infante, sobre quien recayó la responsabilidad de ser el Presidente de la Junta Directiva. 

En el Manifiesto Fundacional se identifica a sus miembros como "hombres nuevos y  libres" que se encontraban por encima de la disciplina de los partidos.
¿Qué pretendían? La Libertad de un pueblo dormido"Andalucía quiere redimirse; quiere ser grande como ya lo fue". 
¿Con qué herramienta? El Espíritu Andaluz y su Idiosincrasia, "Unir las ciudades y las provincias andaluzas, fomentando el espíritu regional. Como unidad constituida por todas ellas, se destaca Andalucía enfrente de las demás regiones. Desde los tiempos primitivos, no obstante las disgregaciones artificiales interiores, siempre se ha reconocido la unidad de Andalucía, resultado de haber habido siempre en su territorio un pueblo de carácter, personalidad o ingenio distinto de los demás de España, lo suficientemente distintos para producir una diferenciación regional".
¿Con qué medio? La Conciencia de un pueblo que no existía, "Capacitar al pueblo andaluz para regirse por sí mismo (...) y administrar por sí sus peculiares intereses con la mira puesta en el desenvolvimiento de todos los órdenes de prosperidad material y moral". 
¿Y cuál es el objetivo final? ANDALUCÍA, los Pueblos y la Humanidad, "En suma: nos proponemos crear un pueblo culto, viril, consciente y libre, capaz de sentir y de amar y de defender el ideal". 

Y de este modo es como nace el Centro Andaluz, una plataforma con el fin de difundir el pensamiento del andalucismo, con la intención de crear un conocimiento de Andalucía para concienciar al pueblo andaluz. Tal fue la aceptación que los Centros se reprodujeron por toda la geografía andaluza, pero también fuera de ella: Madrid, Barcelona, La Habana, Nueva York, Rosario, Buenos Aires... 

Rápidamente estas instituciones se dedican a realizar exposiciones y congresos, procurar servicios de bibliotecas, editar publicaciones como las revistas 'Bética', 'Andalucía' o el semanario 'El Regionalista' (Defensor de los intereses autonómicos de Andalucía), celebración de fiestas y
cualquier otra actividad que pudiera ayudar a la difusión, propagación y debate del andalucismo. 

Una de las labores con mayor transcendencia fue la celebración de la Asamblea de Ronda, la primera regionalista, durante los días 13 y 14 de enero del año 1918, y es que fue allí donde diferentes representantes de los Centros Andaluces acordaron la implantación de lo que Blas Infante llamó las insignias de Andalucía: la bandera y el escudo, para la identificación del pueblo pasado, presente y futuro andaluz. También se produjo la conversión de la Constitución de Antequera de 1883 en la Carta Magna Andaluza, un adelanto a su época en cuanto a elementos democráticos tales como los que se recogen en el artículo 9: "La autonomía individual comprende: el derecho a la vida, a la seguridad y dignidad de la vida. A la emisión y difusión libre del pensamiento hablado o escrito. La libertad de enseñanza. De reunión, de asociación, de petición y de manifestación pública. De conciencia y el libre ejercicio de todos los cultos. Y la igualdad ante la ley". Además, también se manifiestan pinceladas feministas en el artículo 14 ("Se reconoce la independencia civil y social de la mujer. Toda subordinación que para ella establezcan las leyes, queda derogada desde la mayoría de edad") o el artículo 15 ("Todo Ciudadano andaluz es elector. También lo serán las mujeres que, poseyendo las condiciones de ciudadanía, cursen o hayan cursado en establecimientos de enseñanza secundaria o profesional, nacionales o extranjeros"). Por último, la Asamblea concluye con la necesidad de solicitar la autonomía para Andalucía, que sería llevado el 28 de noviembre por el Centro Andaluz de Sevilla a su Diputación y Ayuntamiento, siendo extensible al resto de municipios, para que "se dirija a los poderes centrales (...) a fin de que concedan por decreto la autonomía (...) en iguales términos que a las demás de España". Y aunque no tuvo ninguna trascendencia institucional, fue la primera petición formal de autonomía política. 

Y así, con ese espíritu renovador de una conciencia que haga a Andalucía libre, que pueda decidir su futuro, que resuelva sus problemas, que conozca su pasado, que sepa quiénes pelearon por hacer lo que hoy somos y que descubra quiénes lo consiguieron, que tenga la capacidad de construir por sí misma algo para el beneficio de todos, que le duela la servidumbre, que levante a la opinión pública, que despierte, que luche, que sienta, que piense y que vuelva a ser la que fuera. Con todo esto, y en la misma línea, siguen trabajando los Centros, como el Centro Andaluz de Ronda , contribuyendo a hacer de nuestra tierra, la mejor versión de sí misma. 










Y que la política se haga mediante la educación. 

domingo, 5 de julio de 2015

Mirar y perder

Y entonces miras y ves que os estáis perdiendo.
Y que ambos os estáis dando cuenta.

Y es ahí cuando aprendes que a veces no merece la pena
Ir detrás, estar siempre y hablar primero 



Porque siempre es mejor autoquererse
                                            Que quedarse en otra cicatriz

domingo, 28 de junio de 2015

'Y van 9 días'... de Sevilla con Vanesa Martín

19 de Junio


Auditorio Rocío Jurado

Sevilla

Vanesa Martín

Y ya. No hace falta decir más. No hace falta sentir más. No es necesario. A veces solo basta un nombre. El suyo, por ejemplo, es suficiente y es que oyes Vanesa Martín y, de repente, empiezan las emociones, los escalofríos, los pellizquitos donde duelen, donde escuecen, donde salvan. 

Pero sería injusto, muy injusto, resumir aquella noche en solo dos palabras. Y claro intentas añadir alguna más: Vanesa Martín en Sevilla. Y la cosa solo puede ir a mejor. Aparecen los colores, los recuerdos, las calles de azahar. Qué importa que sea junio y la cola esté al sol. Vanesa Martín en Sevilla. 

Aún así, sigue sonando a poco y te ves obligada a completar la frase: Vanesa Martín en el Auditorio Rocío Jurado de Sevilla. Y ay. Cuántos suspiros lanzados. Como unos 8000 por segundo, porque aquello estaba a rebosar. Y qué nombre tan bello. 

Después de tanto tiempo sin poder, sin estar en la ciudad adecuada en el momento adecuado, sin la suerte de conocer su voz en persona... Ahí estaba yo. Por fin. Una malagueña que llegaba a Sevilla directa desde Madrid. Qué cosas. 

Por fin aparecía Ella en escena. Aparecía, de manera literal, se elevaba poco a poco, como se elevan las que empiezan sin nada y se convierten en todo. De la misma manera que ha elevado su carrera, igual que ha ido bailando cada vez con más y más público. Poco a poco. 

Y me gustaron todos sus detalles... Todas sus palabras, gestos, miradas... Todos sus pasos. Todo eso que te transportaba a cada historia que nos susurraba el aire. Historias que acostumbras a escuchar en tu intimidad, historias que a golpe de guitarra te pones a cantar con 8000 personas más. Y eso debe ser lo que llaman magia. 

Una canción tras otra. Una sensación tras otra. Con la intensidad de quien te rompe cada vez que te acaricia, pero con el don de reconstruirte y la forma de hacerte ganar en el siguiente verso. Porque eso es ella, verso. Del que alivia, del que sobrepasa los límites, del que se tatúa en la piel con tinta invisible. Verso en carne viva.  

Y pasaron las horas, porque ellas también son de las que llegan para irse. Y la noche de pronto fue madrugada. Y ya todo sabía a despedida, pero nunca una despedida me supo tan bien. Porque hasta yo me siento grande por haber soñado allí. 

Gracias, gracias y gracias. Por hacernos partícipes del baile de su vida. Por ponerle ritmo a la nuestra. Ojalá fuese tan fácil como hacer Chas! y aparecer en cada concierto. 

Gracias, decía. Que nunca la pare nadie.



De Vanesa Martín es difícil recuperarse.
(Aunque tampoco quiero, veréis)

...Y van nueve días




domingo, 17 de mayo de 2015

#RondaRomántica

Ronda Romántica nació el año que yo me fui a Madrid. Y vaya coraje me dio. Veía emocionada y desde lejos como Ronda se tiraba a la calle vestida de época. Fotos donde habían más personas que aire. Gente feliz, olvidando todo lo demás, aunque sea un fin de semana. "Yo voy de rica porque de pobre ya voy el resto del año". Todo el mundo me dijo que no sabía lo que me había perdido. Y, asustada, pregunté y casi rogué que si eso se volvería a repetir. Y se repitió. Y me lo volví a perder. Pero este año no, este no podía dejarlo pasar. Y me fui a Fitur, porque no podía esperar más. Y necesitaba un acento cercano. Y me lo dieron. Y gracias (infinitas) a quien me contagió la ilusión y me trato como a una más, cuando solo habíamos intercambiado un par de tweets. 

Total que ahí estaba, con mi billete comprado desde enero, un calendario con muchos días que tachar y muchas ganas de ver recreaciones en su escenario real. 

Y llegó el momento. 

Y estaba tan nerviosa que cuatro horas de tren me parecieron cuatro años. Y tantos fueron los nervios, que me dormí media hora antes de que sonara el despertador. 

Y empezó el pasacalles. ¡Y cuántos pueblos participando en una historia común! Y éramos tantos dentro, que daba miedo andar y que no hubiera nadie viéndolo. Pero qué va. Fuera eran aún muchos más. 

Y qué bonitas las tabernas y qué pequeña parecía la Alameda. Y qué magia tiene Duquesa de Parcent de noche. 

Miraba todo asombrada, porque no había un rincón que estuviera mal pensado. Todo tenía el más mínimo detalle cuidado con mucho mimo. Y cuánta gente, de verdad, ¡cuánta gente! 

Cuando me fui a dar cuenta ya se había acabado el día, y la noche. 

Y ya era sábado. 

Y madrugué, porque no quería perderme nada. Con falda, flor y a lo loco. Cámara al cuello y a la calle. Había tanto turista que nos costó recorrer dos calles casi una hora. Y a mí me daban ganas de hacerle fotos hasta a ellos. 

Porque Ronda Romántica es llorar con la representación de un entierro de la mujer de un bandolero. Es no poder hacer fotos a Carmen la de Ronda, porque no querías apartar ni un segundo la mirada de la realidad. Es bailar sevillanas de madrugada. Es disfrutar de los mejores caballos en una plaza de toros a rebosar. Es conocer grabados de Goya en persona. Y disfrutar de cada segundo. Y ver a rondeños y serranos de cualquier edad, involucrados. Y hacerte fotos en un calabozo, en la cárcel e incluso en el cementerio. Y niños jugando a bandoleros contra franceses. Y disfrutar de los tuyos con una copa de vino. 

Pero también es los trenes dobles cargados de gente que no dejaban de llegar. Y los autobuses. Y los bares hasta arriba. Y las costureras rechazando pedidos porque ya no daban más de sí. Y las madres en los talleres haciendo catites. Y la de metros de tela que se han comprado. Y el desfile con tanto público que faltaron asientos, incluso después de duplicarse los del año anterior. Y los medios  de comunicación nacionales dándole repercusión. Y todas esas cosas que tanto cuestan reconocer. 

Ha sido tanto. Ha sido tan bonito. Lo he disfrutado de tal manera, que solo queda darle las gracias de nuevo a quien se ha preocupado de que saliera. Porque ya puedes tener la mejor idea, que sin una buena organización se queda en nada.

No entiendo que haya quien diga que Ronda Romántica no le aporta nada, porque a mí... a mí me ha dado la vida. 

Hasta el año que viene, magia.


viernes, 1 de mayo de 2015

Ella era de esas que un día te hacían quererla hasta achucharla infinitamente y que te pareciera, aún así, poco.

Pero al día siguiente, de repente, decía algo, estaba rara o llevaba peor cara y... Ya no apetecía quererla tanto.

Pero el día tres era como el día uno. Pero el cuatro era como el dos.

Y al final... Se perdía. El abrazo infinito, la buena cara... Y la vida.